La capacidad más importante que tenemos los humanos para mejorar, a diferencia de los animales, es el pensamiento crítico.
Si no consigo lo que necesito, de nada sirve amargarse, estar triste, enfadarse… Lo único que podemos hacer es pensar qué hay que cambiar en lo que hago, y que depende de mí, para que la respuesta sea distinta. Sirve tanto para personas como empresas.



